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Breve reseña de los hitos marcados para su asentamiento como símbolo del bilbainismo.

A principios del siglo XX, y como seña de la pujanza económica de Bilbao, que aprovechado la neutralidad de España pudo vender grandes cantidades del hierro fundido por nuestros Altos Hornos a ambos bandos contendientes en la Primera Guerra Mundial, empezó a decirse que el cava y el champán se bebían en la Villa como el agua.

Surge entonces la afamada ‘Leyenda del Agua de Bilbao‘ , en torno a una visita de los hinchas del Athletic a la vecina San Sebastián, a la que el costumbrista K-Toño Frade (padre) dio forma con unos ingeniosos dibujos que a partir de este año de 2013, y gracias a la reinterpretación realizada por su propio hijo, permanecerán expuestos para siempre en el Café Iruña.

Inspirándose en esta leyenda popular, en los años 60 el hostelero Castor Artajo abrió un curioso local en la calle Ibañez de Bilbao, frente a la Comandancia de Marina, al que llamó ‘La Goleta’, donde puso de moda un vino espumoso tipo ‘granvas’, etiquetado como ‘Sirimiri’, el agua fría que más calienta, al que la clientela denominaba Agua de Bilbao. Durante años causó auténtico furor, siendo un punto de cita obligado de los jóvenes bilbainos; pero poco a poco fueron cambiando las costumbres de consumo y decreciendo las ventas de este vino espumoso, y el 27 de septiembre de 2007 se cerró La Goleta.

En los años 80 tuve el honor de participar en la realización de diversas acciones promocionales del carácter simbólico de la denominación Agua de Bilbao.

Primero desde la Comparsa Pinpilinpauxa, que en su txozna de las fiestas de Bilbao Aste Nagusia, y como elemento diferenciador de su peculiar idiosincracia festiva, tan sólo servía cava. Cava del que llevaba una enorme botella de 3 litros , etiquetada para la ocasión como Agua de Bibao, con la que brindar en la recepción municipal de inicio de cada nueva edición de Aste Nagusia que se celebraba en el salón árabe del Ayuntamiento de la Villa. Con el tiempo la recepción pasó a celebrase en el teatro Arriaga y la Pinpi perdió su exclusividad, pero el cava, agua de Bilbao, sigue siendo la bebida oficial de este acto.

Luego desde la Comisión de Fiestas, donde establecimos el descorche del agua de Bilbao como el inicio simbólico de los Carnavales de Bilbao, llegando a hacer dos enormes botellas representativas, una hinchable de 3 metros de altura, que le colocamos a la estatua de Don Diego en la Plaza Circular , y otra de madera de casi 5 metros que se instaló en El Arenal. Una iniciativa que fue reconocida por la ‘Confraria del Cava de Sant Sadurní’ con una visita oficial al Ayuntamiento de la Villa , donde sus miembros fueron recibidos por el alcalde. Pero con la nueva década y los cambios producidos en la composición de la Comisión de Fiestas todo se fue al traste.

Y por último desde la Compañía de Gargantúa, que en 1987 empezó a celebrar la declaración de Bilbao como Villa realizada el 15 de junio
de 1300 por Don Diego López de Haro -una efemérides que hasta entonces pasaba totalmente desapercibida- invitando a los asistentes a la ofrenda de flores, convocada en ese día al pie de su estatua, a brindar con agua de Bilbao servida ‘a cazos’. Un generoso gesto de bilbainismo que tuvo amplia repercusión en la prensa estatal, y que la Compañía de Gargantúa realizó hasta el año 2000, en que la organización de la ofrenda de flores a Don Diego fue asumida por la autoridad municipal.

Acciones todas que en 1988 me valieron la concesión del título de Caballero Cofrade de Mérito de la ‘Confraria del Cava Sant Sadurní’.

Pero hasta ahora, en la historia de Bilbao y por ende (que quiere decir por supuestísimo) en la del mundo mundial, nunca se había etiquetado un cava, y encima de la excelente calidad ‘nature’, como Agua de Bilbao. Una vieja aspiración del Café Iruña que ha podido llevarse a cabo, en este año en el que cumple el 110 aniversario de su inauguración allá por 1903, gracias al acuerdo de colaboración establecido con Alsina Sardà, que ha embotellado 6.000 botellas de su genuino cava, de la calidad brut, etiquetadas como “ Agua de Bilbao del Café Iruña”.

Las etiquetas han sido diseñadas por K-Toño Frade, hijo de quien inmortalizara la popular Leyenda del Agua de Bilbao. Agua de Bilbao que en el histórico Café Iruña se servirá a partir de hoy, martes 10 de diciembre de 2013, una fecha que entrará a formar parte de los anales del bilbainismo, al precio de 1,60 euros la copa y 9,50 euros la botella, que podrá consumirse en el propio local o llevarse como característico suouvenir de nuestra Villa y de la peculiar forma de entender la vida de los bilbainos, siempre dispuestos a tirar para adelante con buen humor.

Marino Montero
Relaciones Públicas del Café Iruña
Caballero Cofrade de Mérito de la ‘Confraria del Cava Sant Sadurní’